El
rábano es una verdura con propiedades antioxidantes y, por lo tanto,
antienvejecimiento. Cuenta con gran cantidad de vitamina C, que ayuda
a eliminar los residuos que se acumulan en nuestro cuerpo por la
ingesta de alimentos con sustancias perjudiciales para nuestra salud.
En la entrada de hoy os vamos a explicar cómo se cultiva, ya que
estamos en una época ideal para cultivarlo.
Los
rábanos prefieren un suelo mojado y con gran cantidad de nutrientes.
Por ello, debemos tener en cuenta que una vez que los tengamos
sembrados será conveniente añadir un poco de compost a la tierra.
Pasos
1.-
Removemos la tierra con la azada y hacemos surcos con un palo.
Dejaremos una separación de 5 centímetros, aproximadamente, entre
cada surco.
2.-
Depositamos las semillas en cada surco. Dejarlas caer de una en una,
para extenderlas por todo el surco.
3.-
Enterramos los surcos con tierra. Una vez enterrados, procedemos a
echar un poco de compost.
En
6-7 semanas estarán listos para su recolección. Es importante que
tengáis en cuenta que, una vez que estén listos para recolectarlos,
no debéis dejarlos más tiempo en la tierra para evitar que se
pongan malos o se granen. En caso de que queráis obtener semillas
para volver a cultivar más rábanos, tenéis que dejarlos plantados
más tiempo para que se granen.
Por
último, es importante que los reguéis diariamente. El riego por
goteo o mediante regadera es ideal para este tipo de cultivo, ya que
deberemos mantener el suelo húmedo y proporcionarle agua en su justa
medida, siempre si pasarnos (evitar hacer charco).
